Jacarandá (Jacaranda Mimosifolia)
El Jacarandá (Jacaranda mimosifolia) es un árbol subtropical de la familia de las bignoniáceas, originario de América del Sur, que en la naturaleza puede llegar a medir hasta 30 metros. Es famoso por sus espectaculares y duraderas floraciones en racimos de tonos azul-violeta que aparecen en primavera y por el aroma tan agradable que desprende su madera. El género Jacaranda está formado por unas 50 especies.
En el mundo del bonsái es muy apreciado por su follaje compuesto de aspecto parecido al helecho y su rápido crecimiento. Cabe destacar que en maceta es un reto conseguir la floración, ya que las flores suelen aparecer en las puntas de ramas de más de dos años, y el pinzado frecuente para ajustar la ramificación puede inhibirla.
Guía para el cuidado del bonsái de Jacarandá
¿Cómo lo debo regar?
Se trata de un árbol relativamente resistente a la sequía. Regaremos abundantemente como en la mayoría de bonsáis, esperando a que se seque la capa superficial del sustrato entre riegos.
¿Debo dejarlo a pleno sol?
Para un correcto crecimiento el jacarandá necesita mucha luz solar directa, al menos 2-3 horas al día. La falta de sol puede provocar que las hojas crezcan más grandes y que los entrenudos se alarguen.
¿Debo preocuparme de ponerlo a resguardo durante el invierno?
No tolera las heladas fuertes ni prolongadas. Aunque ejemplares adultos pueden soportar puntualmente hasta -7 ºC por periodos muy cortos, es recomendable protegerlo en un invernadero o en un interior muy luminoso si las temperaturas bajan de cero de forma constante.
¿Cada cuánto tengo que abonar?
Abonar durante los periodos de crecimiento, desde la primavera hasta el otoño. Es preferible usar abono orgánico de liberación lenta.
¿Cuándo y cómo se debe podar?
Deberemos podar con frecuencia ya que se trata de un árbol de rápido crecimiento que brota bien desde madera vieja y desde el tronco, por lo que admite podas drásticas a finales de invierno.
La ramificación fina de las jacarandas requiere constancia debido a sus hojas bipinnadas compuestas y a la tendencia apical que exige controlar el vigor de las distintas ramas.
¿Puedo pinzar?
Sí, el pinzado es fundamental para mantener la silueta del árbol y conseguir una ramificación más compacta.
¿Cuándo y cómo hay que alambrar?
Se puede alambrar en primavera o verano. Debido a su rápido crecimiento hay que vigilar de cerca el alambre y retirarlo a tiempo antes de que se clave en la corteza.
¿Cuándo tengo que trasplantar y con qué frecuencia?
Se recomienda trasplantar cada uno o dos años a principios de la primavera, justo antes de que comience la brotación. Admite bien la poda de raíces.
¿Qué sustrato o tierra debo usar?
No es nada exigente con el sustrato, pero recomendamos una mezcla bien drenante de 70% akadama y 30% kiryuzuna.
¿Cómo puedo propagarlo?
La forma más sencilla es por semillas, que no requieren estratificación: basta con ponerlas en remojo durante 24 horas y mantenerlas en un ambiente húmedo y cálido durante un par de semanas. También se puede reproducir por esquejes.
Germinación de semillas de jacarandá paso a paso
- Coloca las semillas en un vaso con agua durante 24-48 horas.
- Desecha las semillas que no se hayan hidratado.
- Coloca las semillas en un recipiente cerrado entre papel humedecido sin que esté encharcado, cerca de una fuente de calor suave.
- En un par de semanas las semillas deberían germinar; una vez abiertas ya podrás pasarlas a sustrato.
¿Qué plagas y enfermedades pueden afectarle?
Puede verse afectado por las plagas habituales en caso de debilidad o falta de ventilación, especialmente pulgones, hongos y mosca blanca.